Baldufas

Para pasar el rato, siempre va bien hacer baldufas, muy sencillas de tornear y luego te entretienen. A partir de cilindros, o trozos de leña que estén medio bien, pueden salir varias piezas.
Las herramientas utilizadas habitualmente es un formón oblicuo, que utilizo para perfilar las puntas de las baldufas. Es importante que la punta quede bien definida y el cuerpo quede aplanado pero no demasiado para que al rodar tenga más estabilidad. Luego se tornea el mango, que debe ser lo suficientemente fino y largo para poder cogerlo y dar impulso con los dedos para que ruede.
La más pequeña y blanca es de madera de pino y las otras dos son de haya. La de pino pesa poco y además queda muy alta, por lo que no rueda tanto tiempo.

Más adelante probaré otro tipo de baldufa con el cuerpo más grueso, que seguramente tendrá más estabilidad.

Curso de torneado

 

El pasado 12 de Julio asistí a un curso de iniciación al torneado de madera que impartía Entorn Actiu.

Habiendo hablado previamente con ellos, amablemente fijaron la fecha del curso para un sábado en el que yo tenía fiesta en el trabajo. Suelen realizar cursos de un solo día, normalmente los sábados y procuran impartir uno cada mes aproximadamente. Para más información, consultar http://entornactiu.com.

Desde aquí un saludo a Pedro y a Antonio.

Siendo un despiste como soy, la verdad es que me llevé la cámara de fotos, pero una vez entrado en faena no hice ninguna. Tan sólo puedo mostrar la que sacaron ellos mismos, y que demuestra mi asistencia, y las que a posteriori hice de los trabajos terminados. 

Por la mañana y hasta la hora de comer estuvimos comentando cosas relacionadas con la maquinaria (excelentes tornos Nova DVR XP), afilado de herramientas y otros detalles importantes. Una vez comenzamos, comenzamos el torneado de un plato a partir de un disco de madera de abedul.

 

Al tratarse de un disco de madera prácticamente redondeado, la fijación al torno la realizamos atornillándolo a un plato. Primero rebajamos el borde hasta conseguir uniformidad y luego comenzamos a tornear lo que será la base, creando una cola de milano para que sirva de base y para poder acoplarlo a un plato de garras.

Una vez terminado, lijado y pulido con un aceite especial de fricción (con componentes de cera), desatornillamos el plato y podemos sujetarlo por la otra cada y realizar el vaciado del plato.

En este ejercicio, utilicé por vez primera la gubia de cuencos y descubrí la utilidad del (menospreciado) raspador.

El resultado es el siguiente:

Por la tarde y tras una reposada comida, emprendimos el torneado con una rodaja de olmo del que se nos propuso la “extracción” de un cuenco, realizando los mismos pasos que por la mañana.

En la foto, el cuenco en proceso y aquí tal como ha quedado.

En definitiva, un día ameno y productivo, aunque al final del día estaba baldao de tanto torneo.

Saludos

Peonza

Al limpiar el taller, desapareció toda la madera almacenada y que estaba destinada a arder en la cocinilla económica. Pero esa leña, tan sólo ha sido trasladada y durante ese proceso, algunos trozos han sido inspeccionados y elevados a la categoría de “candidatos a rodar”. Precisamente el otro día vi un tarugo de madera de “carrasca”, que es como la llaman aquí. Era un trozo bastante cilíndrico, es decir, que pude encontrar los centros bastante bien y no daba impresión de tener nudos. Tan sólo unas ligeras rajas en los extremos, pero que no llegaban al centro, así que no había peligro de que se rompiera.
Resultó que al comenzar a desbastar la corteza, a poca velocidad, estaba bastante dañada, posiblemente por acción de los insectos, poruq salió un polvillo no demasiado normal. En efecto, al parar el torno se podían ver surcos sospechosos, como si fuera una superficie marciana.

Profundizando en la madera, sin embargo, desaparecieron y ese tarugo resultó ser una madera bastante buena de trabajar: dura, compacta y llena de matices. El centro del tarugo era más duro y oscuro aún.

El proceso inicial fue tornear al eje, para desbastar, pero una vez alcanzada una “uniformidad” en el cilindro, realicé una rebaja en uno de los extremos, para poder sujetar la madera al plato de garras “SuperNova” y poder tornear al aire.

Esto me permitió tornear la punta con mayor eficiencia.

Aquí se puede ver el resultado.

PeonzaDetalle de un nudo y las lneas

Se aprecia que las líneas no me han quedado demasiado bien, posiblemente porque las hice a poca velocidad.

 

Vamos a ver: se supone que esto es una peonza, pero para que lo sea realmente, tiene que rodar. Y para que ruede, las peonzas tienen una punta de metal, normalmente un clavo. Creo que esto voy a dejarlo en “réplica de peonza”, porque no quiero estropearla.

 

El anillo único

Siguiendo con los trozos de madera de haya me ha dado por probar algo que ví en el libro “Torneado en madera” de Phil Irons (Editorial Acanto). Se trata de un “anillo cautivo”. Como dice en el libro, es una técnica bastante más sencilla de lo que parece (y es verdad) y que impresiona bastante viendo el resultado final. En el libro utilizan esta técnica para realizar un sonajero, pero yo simplemente he hecho una prueba con un trozo de madera sobrante, haciendo sólo un anillo.
Se trata de realizar hendiduras y luego rasparlas de lado para que al final quede un anillo suelto atrapado en el eje. Como trato de aprender, he seguido las indicaciones del libro y he utilizado un formón oblicuo. Hay que ir con cuidado, pues es una herramienta que proporciona un corte muy pulido si se utiliza bien, pero como pierdas la concentración puedes hacer una cicatriz de aúpa en la madera.
Para raspar los lados del anillo, en el libro utilizan una fina herramienta que puede ser un clavo, pero yo he utilizado el formón con mucha paciencia.
Finalmente, el anillo daba muestras de debilidad hasta que, con el torno parado y una leve presión, se soltó. Entonces tan sólo tuve que rebajar el eje para que tuviera más holgura. El resultado, tras lijarlo y darle una sola capa de aceite, es este:

La verdad es que no sé para qué sirve. Podría acabar siendo un llavero…

Primeros trabajos

Hay dos motivos fundamentales que han hecho que empiece este blog. El primero es que mi madre empezó uno hace unos meses sobre un tema que a ella le gusta mucho: los bordados, el ganchillo, etc… En el blogroll teneis la dirección de su blog (que claro está, yo como hijo he de recomendar). El otro motivo es que me parece una buena forma de ir viendo los progresos. Me gustará ver, dentro de un año, que he pasado de hacer unos bolillos a realizar cuencos o platos… Pero de momento he de empezar por lo sencillo.

Tenía yo unos listones de pino, que hace tiempo torneé con un soporte que me costó muy barato. Dicho soporte, que ahora está en una caja vete a saber dónde, tenía que llevar acoplado un motor que no era otra cosa que un taladro. Resultaba que el soporte era muy sencillo, de materiales de todo a cien y terminé rajando las rocas del portaherramientas por el simple hecho de apretarlas. En fin, se hacía lo que se podía, y con aquellas maderas y el taladro a toda pastilla porque no tenía regulador de velocidad, pude hacer unos pasadores de hilo para el telar de mi madre.

En cambio ahora, con maderas más buenas, como unos listones de haya y con velocidad controlada (recordemos que el Nova es muy listo), me han salido cosas como estas:

Para las lanasBolillos

Lo primero son pasadores de hilo para un telar. La verdad es que no sé si sirven. Mi madre me decía “más fino, más fino” y yo pensaba “Sí, claro…” El primero está lijado y el segundo, más oscuro, tiene además una capa de aceite de linaza y la punta ha quedado mejor.

La segunda foto son bolillos. La verdad es que son distraídos. Los he hecho en varios días, utilizando madera de haya, que la verdad es que se tornea muy bien. Me pasó que al principio puse listones de unos 30 cm, y cuando iba desbastando vibraban bastante y uno terminó partiéndose. En la foto están ordenados cronológicamente y se ve que los primeros son más gruesos. Los dos últimos se hicieron con trozos más pequeños, que no vibraban y pude rebajarlos más. A estos no les he aplicado ningún acabado, tan sólo el lijado.

Hasta ahora, todo lo que he torneado, tanto en el antiguo soporte como en el Nova ha sido al eje, es decir, un listón arrastrado por el punto y sujetado por el contrapunto. Lo próximo será probar el plato de garras SuperNova.

Saludos

 

Tal como va quedando

El desescombro terminó, aunque siempre salen trastos de donde menos los esperas. Ha quedado más amplio de lo que me esperaba y se puede trabajar cómodamente teniendo todas las herramientas a mano.

La idea inicial era aprovechar el bando de obra del pesebre de la pared del fondo para colocar el torno encima. La verdad es que mejor banco anti vibración no iba a encontrar, pero finalmente he optado por poner un estante y utilizar las patas metálicas del torno. La razón es que si en un momento dado he de moverlo lo podré hacer (no tengo porqué, pero nunca se sabe).

Tal como va quedando

Podéis ver una careta que pienso ponerme mientras tornee. Como dice el propio torno cuando lo enciendo, “Ante todo, la seguridad”… Si por algo dicen que es un torno “inteligente”. No sé si es muy fuerte, pero siempre es bueno tener la cara y sobre todo los ojos protegidos.

El grupo aspirador, muy útil cuando se efectúa el lijado de las piezas, está colocado justo al lado del torno y he de encontrar la manera de sujetar la terminación del tubo para que quede enfocada a la pieza y así tener que moverla lo menos posible. Es de la marca Fox, de los más económicos, pero visto lo visto es más que suficiente para limpiar después de cada sesión.

Grupo aspirador

La verdad es que comparado con el torno, hace mucho más ruido el aspirador. Me sorprendió gratamente que el Nova, aún a máxima velocidad, sólo emite un zumbido muy inferior al que suelta el aspirador.

Ahora ya se puede trabajar en un mínimo de condiciones. En estos momentos tengo varios trozos de madera de haya, pino, y rebollo, que en estos lugares es conocida como “carrasca” y creo que debe ser buena de tornear.

Me presento

Bienvenid@s tod@s a mi blog sobre el torneado de madera y otros trabajos de talla como aficionado.

Desde aquí expondré mis inicios y aprendizaje de este arte, contando mis experiencias y exponiendo mis trabajos.

Para empezar, pondré unas fotos de cómo estaba el cuarto de mi casa donde me propuse montar el pequeño taller donde realizaré mis trabajos. Era la parte de la casa donde se almacenaba todo lo que no tiene un sitio especifico: todo lo que “sobra” de dejaba ahí hasta que no podías pasar:

Vista del trastero como estaba
Y aquí otra vista:
Otra vista

En estas fotos puede verse cómo estaba todo. Almacenaba leña para el invierno, que por estos parajes es bastante crudo (aunque éste no lo ha sido tanto). El problema es que cuando llega el verano, la leña que no se ha gastado generaba toda clase de bichos, y eso no es nada bueno. Así que se necesitaba una limpieza y de paso, adecuarlo para poder instalar el torno y otra maquinaria.

Antiguamente, este recinto era un pesebre para los animales. Al fondo puede verse un banco de obra con una madera, que era donde le echaban la comida al macho. La idea era poder aprovechar ese banco de obra, aunque al final no fue exactamente así.

Este es cacharro causante del alboroto:

El torno. La caja pesa 95 Kg

La caja del torno pesaba unos 95 Kg si no recuerdo mal. Vamos que entre 2 personas sin almorzar, a duras penas pudimos dejarlo en un rincón para poder pasar. Es un Teknatool Nova DVR XP, según me informé, uno de los mejores tornos para madera que existen. Incorpora regulación electrónica de velocidad, lo que permite trabajar con maderas irregulares a velocidades muy bajas, pudiendo aprovechar más madera sin tener que cortarla previamente.

El torno de madera, finalmente lo encargué a Entorn Actiu, una tienda-taller ubicada en un pueblo de Girona, que me atendieron muy bien y me aconsejaron. Ahora, una vez que lo he probado, agradezco el consejo de elegir este por encima de otros más baratos. No me arrepiento en absoluto.

La verdad es que esperé la llegada del “cacharro” con ganas, y llegó mucho antes de haber empezado a acondicionar el lugar, por lo que tuve que esperar casi tres semanas para abrirlo.

Bueno, en el siguiente post, veremos cómo ha ido quedando el recinto. Saludos.