Creación de un cuenco (para ovillos) (III)

Pues vale, empezamos a vaciar:

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El agujero central sirve para calcular la profundidad y para comenzar a raspar capas

 

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Hasta ahora, he ido vaciando la pieza con la intención de hacer un mortero, dejando las paredes gruesas. Pero han sucedido dos cosas: Por una parte, ha aparecido una grieta en la parte superior, como se puede ver en la fotografía (cosa que se puede arreglar). Y por otra parte, mi madre ha aparecido y dice “Podías hacer un cuenco para ovillos”.

Sin saber lo que es eso, miré en internet y me pareció interesante. Así que decidí aplicar una serie de cambios:

Primero, dejar la parte superior un poco más cerrada para evitar que el ovillo tenga facilidad para salir:

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Dejamos la pared más fina y una parte superior más cerrada

 

Segundo, sacar provecho de la grieta para realizar el canal por donde ha de pasar el hilo. Para ello, se realiza un agujero con el taladro (y el torno parado y anclado), que es por donde se estira el hilo. Hay que calcular que el agujero quede al nivel del interior del cuenco, no por debajo. Entonces, marco con el lápiz por donde he de serrar el canal.

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Aprovechamos la grieta para serrar por ahí

 

Ahora, sólo nos queda serrar. Hubiera sido mejor no realizar un corte tan recto, sino más circular, porque así el hilo le cuesta más salir hacia arriba cuando se estira, pero no tenía herramientas disponibles en ese momento. Primero utilizo una sierra fina y luego repaso con una de más grosor.

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El siguiente paso es dejarlo todo lo más suave posible para que el hilo no se enrede. También le hago dos agujeros más en la parte posterior para poder dejar clavadas las agujas de media en el ovillo que sobresalgan las puntas.

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Este lijado es conveniente hacerlo a mano, ya sea con limas o con lijas

 

El resultado final:

 

 

 

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Y una vez acabado, queda una cosa así (aunque esta foto es de otro modelo que hice)

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Creación de un cuenco (I)

Hace ya algún tiempo, un conocido me proporcionó abundante madera de un cerezo que había sido alcanzado por un rayo en sus tierras. Durante un tiempo, conservé los troncos cortados in situ con la moto sierra y los tapé con parafina para evitar que se rajaran.

Hace un mes aproximadamente, los llevé al carpintero del pueblo para que los cortara con la sierra de cinta, ya que yo no tengo, y los dejara preparados para poder tornearlos.

Voy a mostrar los pasos que he seguido para realizar un cuenco, y cómo ha ido derivando el trabajo hasta el resultado final:

Trozo de cerezo cortado

Trozo de cerezo cortado

En primer lugar,  el trozo de madera tiene una parte plana que es el corte transversal del tronco, es decir, que el cuenco saldrá de vaciar el tronco desde su centro hacia afuera.

En la foto puede verse la capa de parafina que apliqué en su momento para preservar la humedad y que no se rajara. En general, la madera se ha conservado bien, pero siempre aparecen pequeñas grietas como veremos.

Lo ideal hubiera sido que en lugar de tener esta cara plana de forma cuadrada, se hubiera dejado de forma redonda. Así, a la hora de empezar a tornear, ya tendríamos una forma homogénea.  Para ello necesitaríamos una plantilla redonda y una sierra de cinta. En el momento de llevarlo al carpintero no caí en este detalle, pero no importa.

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Con corteza

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Sin corteza

Una de las cosas que hago al tratar con estos tacos, es quitarle la corteza: como voy a tener que desbastar la pieza hasta redondearla, la corteza va a ir saltando, y al ser tan fina, tiende a saltar en trozos grandes, así que es mejor quitarla.

Además, si no lo hacemos suelta mucho polvo y cuanto más limpia esté la madera, mucho mejor.

Normalmente no aparecen grietas debajo de la corteza, ya que esta ofrece protección, pero podemos encontrar si la madera ha sido atacada por insectos o parásitos. En este caso está limpia, pero en otro trozo me encontré un gusano que prácticamente había  traspasado medio tronco.

El siguiente paso, es colocar el tronco en el torno. Para ello, utilizo un plato con tornillos que puedo roscar en el cabezal del torno. Ya que tenemos una cara plana y cuadrada, se debe centrar lo máximo posible para que el desbaste sea regular y haya cuanta menos vibración posible.

04 05Se atornilla el plato procurando que quede centrado. En esta madera casi no hace falta hacer un taladro previo para que los tornillos entren del todo, tan sólo un poco de fuerza y ya está. Eso sí: el plato debe quedar totalmente pegado a la madera, de forma que no quede torcido o que ningún tornillo quede flojo, ya que con el torno en movimiento podría dar problemas.

06Otra cosa:  el plato lleva un pequeño tornillo allen en uno de sus laterales. Cuando roscamos el plato en el cabezal del torno, es conveniente apretar ese tornillo. La razón es que al finalizar la pieza, todo el bloque se haya quedado demasiado apretado y sea realmente difícil volver a desenroscarlo.

Una vez tenemos la pieza montada y preparada, ¿qué herramienta seleccionamos? Pues está claro que si vamos a desbastar, tiene que ser una gubia de desbaste. Cuando más grande mejor al principio. Yo tengo dos: una de 40 mm y otra de 28 mm, que para mi es más cómoda (o le tengo más cariño).

Siempre se debe usar careta (en este caso mejor que gafas) y yo personalmente me pongo una mascarilla por el tema del polvo.

Gubia de desbastar

Gubia de desbastar

Herramientas y protección

Herramientas y protección

Bueno, ya está todo preparado. Dentro de poco, siguiente paso…

Curso de torneado

 

El pasado 12 de Julio asistí a un curso de iniciación al torneado de madera que impartía Entorn Actiu.

Habiendo hablado previamente con ellos, amablemente fijaron la fecha del curso para un sábado en el que yo tenía fiesta en el trabajo. Suelen realizar cursos de un solo día, normalmente los sábados y procuran impartir uno cada mes aproximadamente. Para más información, consultar http://entornactiu.com.

Desde aquí un saludo a Pedro y a Antonio.

Siendo un despiste como soy, la verdad es que me llevé la cámara de fotos, pero una vez entrado en faena no hice ninguna. Tan sólo puedo mostrar la que sacaron ellos mismos, y que demuestra mi asistencia, y las que a posteriori hice de los trabajos terminados. 

Por la mañana y hasta la hora de comer estuvimos comentando cosas relacionadas con la maquinaria (excelentes tornos Nova DVR XP), afilado de herramientas y otros detalles importantes. Una vez comenzamos, comenzamos el torneado de un plato a partir de un disco de madera de abedul.

 

Al tratarse de un disco de madera prácticamente redondeado, la fijación al torno la realizamos atornillándolo a un plato. Primero rebajamos el borde hasta conseguir uniformidad y luego comenzamos a tornear lo que será la base, creando una cola de milano para que sirva de base y para poder acoplarlo a un plato de garras.

Una vez terminado, lijado y pulido con un aceite especial de fricción (con componentes de cera), desatornillamos el plato y podemos sujetarlo por la otra cada y realizar el vaciado del plato.

En este ejercicio, utilicé por vez primera la gubia de cuencos y descubrí la utilidad del (menospreciado) raspador.

El resultado es el siguiente:

Por la tarde y tras una reposada comida, emprendimos el torneado con una rodaja de olmo del que se nos propuso la “extracción” de un cuenco, realizando los mismos pasos que por la mañana.

En la foto, el cuenco en proceso y aquí tal como ha quedado.

En definitiva, un día ameno y productivo, aunque al final del día estaba baldao de tanto torneo.

Saludos