De dos a tres dimensiones

Navegando por intenet (bendito saco de herramientas), concretamente en el foro de madera torneada, encontré una manera de realizar cuencos a partir de tableros. Podría decirse que es la forma más básica de la técnica del segmentado, aunque algún experto pueda llevarse las manos a la cabeza. En cualquier caso la dificultad es casi nula. Utilizando una tabla cuadrada de 200x200x20mm lo hice de la siguiente manera:
Se coloca la tabla centrada en su eje y con el segador más fino que tengamos (en este caso 2mm) se realiza un corte en diagonal con el fin de separar completamente el trozo de madera.
Cuando se han separado las piezas tenemos el centro redondo de la pieza, más o menos con forma de cono, y el cuadro de la parte exterior con un enorme agujero central donde encaja el cono. Debemos encolar las dos piezas al revés, de forma que el cono sirva de base y el aro esté encima, tomando forma de cuenco. Se deberá tener cuidado que quede lo más centrado posible. En este caso le pegué también un pequeño taco adicional para poder agarrar la pieza al plato de garras.
Pasadas 24 horas (es lo que suelo dejar las piezas hasta que se seca bien), se puede tornear.

En esta pieza, que prácticamente ya tiene forma de cuenco y básicamente sólo hay que pulirla, he utilizado el raspador en lugar de tener que profundizar con la gubia de cuencos, que resulta mucho más pesada.

Dependiendo del grosor de la tabla, de lo que afinemos al separar las piezas con el segador y de la profundidad que queramos imprimirle a la pieza, se pueden realizar más cortes. Así, con tres cortes en una tabla, triplicamos la profundidad de la pieza.

Una manera muy buena de aprovechar tableros… siempre que sean de calidad, y encima podemos agregar otros tipos de maderas para adornar la pieza. Esto ofrece muchas posibilidades.

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Baldufas

Para pasar el rato, siempre va bien hacer baldufas, muy sencillas de tornear y luego te entretienen. A partir de cilindros, o trozos de leña que estén medio bien, pueden salir varias piezas.
Las herramientas utilizadas habitualmente es un formón oblicuo, que utilizo para perfilar las puntas de las baldufas. Es importante que la punta quede bien definida y el cuerpo quede aplanado pero no demasiado para que al rodar tenga más estabilidad. Luego se tornea el mango, que debe ser lo suficientemente fino y largo para poder cogerlo y dar impulso con los dedos para que ruede.
La más pequeña y blanca es de madera de pino y las otras dos son de haya. La de pino pesa poco y además queda muy alta, por lo que no rueda tanto tiempo.

Más adelante probaré otro tipo de baldufa con el cuerpo más grueso, que seguramente tendrá más estabilidad.

El anillo único

Siguiendo con los trozos de madera de haya me ha dado por probar algo que ví en el libro “Torneado en madera” de Phil Irons (Editorial Acanto). Se trata de un “anillo cautivo”. Como dice en el libro, es una técnica bastante más sencilla de lo que parece (y es verdad) y que impresiona bastante viendo el resultado final. En el libro utilizan esta técnica para realizar un sonajero, pero yo simplemente he hecho una prueba con un trozo de madera sobrante, haciendo sólo un anillo.
Se trata de realizar hendiduras y luego rasparlas de lado para que al final quede un anillo suelto atrapado en el eje. Como trato de aprender, he seguido las indicaciones del libro y he utilizado un formón oblicuo. Hay que ir con cuidado, pues es una herramienta que proporciona un corte muy pulido si se utiliza bien, pero como pierdas la concentración puedes hacer una cicatriz de aúpa en la madera.
Para raspar los lados del anillo, en el libro utilizan una fina herramienta que puede ser un clavo, pero yo he utilizado el formón con mucha paciencia.
Finalmente, el anillo daba muestras de debilidad hasta que, con el torno parado y una leve presión, se soltó. Entonces tan sólo tuve que rebajar el eje para que tuviera más holgura. El resultado, tras lijarlo y darle una sola capa de aceite, es este:

La verdad es que no sé para qué sirve. Podría acabar siendo un llavero…

Primeros trabajos

Hay dos motivos fundamentales que han hecho que empiece este blog. El primero es que mi madre empezó uno hace unos meses sobre un tema que a ella le gusta mucho: los bordados, el ganchillo, etc… En el blogroll teneis la dirección de su blog (que claro está, yo como hijo he de recomendar). El otro motivo es que me parece una buena forma de ir viendo los progresos. Me gustará ver, dentro de un año, que he pasado de hacer unos bolillos a realizar cuencos o platos… Pero de momento he de empezar por lo sencillo.

Tenía yo unos listones de pino, que hace tiempo torneé con un soporte que me costó muy barato. Dicho soporte, que ahora está en una caja vete a saber dónde, tenía que llevar acoplado un motor que no era otra cosa que un taladro. Resultaba que el soporte era muy sencillo, de materiales de todo a cien y terminé rajando las rocas del portaherramientas por el simple hecho de apretarlas. En fin, se hacía lo que se podía, y con aquellas maderas y el taladro a toda pastilla porque no tenía regulador de velocidad, pude hacer unos pasadores de hilo para el telar de mi madre.

En cambio ahora, con maderas más buenas, como unos listones de haya y con velocidad controlada (recordemos que el Nova es muy listo), me han salido cosas como estas:

Para las lanasBolillos

Lo primero son pasadores de hilo para un telar. La verdad es que no sé si sirven. Mi madre me decía “más fino, más fino” y yo pensaba “Sí, claro…” El primero está lijado y el segundo, más oscuro, tiene además una capa de aceite de linaza y la punta ha quedado mejor.

La segunda foto son bolillos. La verdad es que son distraídos. Los he hecho en varios días, utilizando madera de haya, que la verdad es que se tornea muy bien. Me pasó que al principio puse listones de unos 30 cm, y cuando iba desbastando vibraban bastante y uno terminó partiéndose. En la foto están ordenados cronológicamente y se ve que los primeros son más gruesos. Los dos últimos se hicieron con trozos más pequeños, que no vibraban y pude rebajarlos más. A estos no les he aplicado ningún acabado, tan sólo el lijado.

Hasta ahora, todo lo que he torneado, tanto en el antiguo soporte como en el Nova ha sido al eje, es decir, un listón arrastrado por el punto y sujetado por el contrapunto. Lo próximo será probar el plato de garras SuperNova.

Saludos